Hainan aspira a ser el mayor puerto de libre comercio de China, 30 veces el tamaño de Hong Kong

Durante décadas, Hainan fue conocida por los viajeros chinos como su propia versión de Hawái: sol, arena, palmeras y compras libres de impuestos. Desde diciembre de 2025, Pekín ha estado reescribiendo esa etiqueta, posicionando la isla tropical como el mayor puerto de libre comercio de China y un campo de pruebas para la reforma económica. El cambio otorga a Hainan un nuevo papel en la estrategia de crecimiento del país y ha propiciado un provocador apodo en los medios chinos: un posible ‘segundo Hong Kong’.
La comparación comienza por el tamaño. La superficie de Hong Kong es de aproximadamente 1.106 kilómetros cuadrados. La isla de Hainan abarca unos 35.400 kilómetros cuadrados, más de treinta veces más. Esa escala importa para un puerto de libre comercio, porque deja espacio para que puertos, aeropuertos, parques industriales y zonas turísticas se desarrollen en paralelo en lugar de competir por un suelo escaso.
Hainan forma parte del plan de puerto de libre comercio de China desde 2020, cuando se anunció un plan maestro. El objetivo es crear una zona aduanera en toda la isla con menores barreras para bienes, servicios, inversión y talento. Los funcionarios lo han descrito como un campo de pruebas para reformas que podrían aplicarse posteriormente en otros lugares. La idea no es copiar el sistema financiero de Hong Kong, sino construir una economía amplia, orientada al turismo y al comercio, con sus propias reglas.
El turismo sigue siendo la carta de presentación de la isla. Sanya, en la costa sur, atrae a millones de visitantes cada año con sus playas, complejos turísticos y centros comerciales libres de impuestos. La ciudad se ha convertido en un escaparate de marinas para yates, lugares para practicar surf y hoteles de lujo. En el interior de la isla, las selvas tropicales y las aguas termales ofrecen un lado más tranquilo. El plan del puerto de libre comercio pretende facilitar la llegada de visitantes extranjeros y la venta de marcas internacionales sin aranceles elevados.
Para los lectores globales, la historia trata de cómo China experimenta con la apertura en un momento en que las reglas comerciales están cambiando en todo el mundo. El experimento de Hainan incluye una lista negativa para la inversión extranjera, una entrada sin visado más fácil para ciudadanos de muchos países y una franquicia de compras libres de impuestos que ya ha convertido la isla en un destino minorista. La isla también acoge la Exposición Internacional de Productos de Consumo de China, un evento anual que lleva marcas globales a Haikou.
El apodo ‘segundo Hong Kong’ es pegadizo pero imperfecto. Hong Kong es un centro financiero global con una larga historia de flujos de capital libres y un sistema legal separado. Hainan es una provincia china con una estructura económica diferente, más centrada en el turismo, los servicios y el comercio de bienes. Aun así, la comparación destaca cuánto está dispuesto Pekín a probar en la isla.
Lo que hay que observar a continuación es cómo evolucionan las reglas del puerto de libre comercio. Los detalles sobre el despacho aduanero, los incentivos fiscales y los flujos de datos transfronterizos determinarán si Hainan se convierte en un verdadero centro para los negocios internacionales o sigue siendo principalmente un destino vacacional. Para los viajeros, los cambios podrían significar una entrada más fácil, más opciones libres de impuestos y una gama más amplia de hoteles y restaurantes internacionales. Para las empresas, la isla ofrece una base con impuestos bajos en China. En cualquier caso, Hainan ya no es solo una escapada de playa. Es un experimento a gran escala sobre cómo China abre su economía, y su progreso se observará mucho más allá de las costas bordeadas de palmeras de la isla.