El nuevo reglamento de go de China reduce el komi a 3,5 piedras

La Asociación China de Go ha publicado una edición experimental de su reglamento de competición para 2027, y una sola línea ha generado más discusión que todo el resto del documento junto: el komi, la compensación que reciben las blancas por mover en segundo lugar, baja de 3,75 piedras a 3,5. El cambio saltó a la luz en Zhihu, una plataforma china de preguntas y respuestas, donde los usuarios pasaron un día entero analizándolo.
Para los lectores ajenos al juego: el go se juega sobre una cuadrícula, normalmente de 19 por 19 líneas, y la partida se puntúa contando los puntos vacíos que cada jugador rodea más las piedras capturadas. Como las negras mueven primero, a las blancas se les conceden puntos extra al final, llamados komi, para equilibrar la ventaja. En el recuento chino, una piedra vale dos puntos, así que 3,75 piedras equivalen a 7,5 puntos y 3,5 piedras a 7 puntos. El medio punto final es la protección tradicional contra el empate.
Ese medio punto no es decorativo. Con el antiguo komi de 7,5 puntos, una partida no podía terminar en tablas; con 7 puntos, el empate pasa a ser posible en principio. Si las reglas chinas otorgarán sin más la victoria a las blancas, repetirán la partida o aceptarán el empate es el tipo de detalle que los jugadores ahora buscan en el texto completo.
China no es el único que fija reglas. Japón y Corea usan 6,5 puntos, mientras que algunos torneos internacionales han experimentado con 7,5. La cifra de cada federación refleja años de resultados y su propio método de recuento, y un cambio del organismo chino repercute en las ligas nacionales, los torneos juveniles y los eventos internacionales donde compiten los jugadores chinos.
La aritmética es pequeña, pero el efecto estratégico no lo es. Con 7 puntos, las negras necesitan algo menos que antes para mantenerse por delante, lo que puede fomentar un juego de apertura más agresivo y hacer ciertos finales ajustados más atractivos para el primer jugador. Los entrenadores pasarán el invierno recalibrando sus repertorios de aperturas y sus ejercicios de finales.
En Zhihu, la discusión se dividió por los cauces habituales. Algunos usuarios celebraban la vuelta a una cifra que asocian con torneos chinos más antiguos; otros temían que un komi más bajo incline discretamente el juego hacia las negras y se refleje en los porcentajes de victoria de la élite. Unos pocos plantearon la pregunta práctica: si una final por el título queda empatada tras el cambio, ¿qué ocurre después?
La etiqueta de experimental de la asociación importa. Un reglamento experimental es una prueba, no un acuerdo permanente, y las federaciones suelen ajustar tras una temporada de datos. Para los clubes aficionados, el efecto práctico puede ser modesto —muchas partidas locales se juegan con el komi que acuerden los jugadores—, pero para los profesionales y los organizadores de torneos, la cifra es la regla.
El go tiene una larga historia de debates sobre el equilibrio, desde el tamaño del tablero hasta el valor del primer movimiento. El komi de 3,5 piedras es la última ronda de esa discusión, y los resultados se contarán partida a partida.