La selección sub-16 de China vence 1-0 a Vietnam en la Copa de la Paz de Shenyang
La selección sub-16 masculina de China logró su primera victoria en la Copa de la Paz de Shenyang el domingo, imponiéndose por 1-0 a Vietnam en el Centro Cultural y Deportivo del Distrito de Shenhe, en la ciudad nororiental de Shenyang. El triunfo, sellado con un cabezazo de Ji Zheng-hao en la segunda parte, llevó al joven equipo chino a cuatro puntos en dos partidos de grupo del torneo invitacional de todos contra todos.
La Copa de la Paz es un evento de CFA China Team, parte de una serie de amistosos internacionales diseñados para dar a las selecciones juveniles de China minutos competitivos contra rivales regionales. Vietnam, una fuerza en rápido ascenso del fútbol juvenil del Sudeste Asiático, llegó como un oponente familiar y exigente, y la primera parte reflejó esa tensión.
China creó la ocasión más clara del inicio cuando Chen Zheng-fei ganó un penalti, pero el disparo desde los once metros fue detenido. Los anfitriones siguieron presionando, y Wang Ting-ming-guang estrelló un cabezazo en el larguero antes del descanso. Vietnam, por su parte, se mostró peligroso a balón parado, poniendo a prueba repetidamente a la defensa china con córners tras el descanso.
El gol llegó precisamente de ese tipo de jugada que a China le costaba defender. Li Yu-xuan lanzó un córner y Ji Zheng-hao se elevó para conectar un potente cabezazo que superó al portero vietnamita, desatando la celebración de la afición local. Fue el tipo de gol que los entrenadores juveniles valoran: una jugada de estrategia ensayada y convertida bajo presión, en un partido donde las ocasiones de juego abierto escasearon.
La tarde de Vietnam empeoró cuando Huang Zhong-ying, que ya tenía tarjeta amarilla, recibió la segunda por una falta con pisada y fue expulsado. Con diez hombres, Vietnam no pudo encontrar el empate, y China gestionó los minutos finales para proteger la mínima ventaja. En un pequeño giro, Li Yu-xuan, el suplente que había dado la asistencia, fue sustituido en el minuto 89 mientras China buscaba asegurar el resultado.
Para el programa sub-16 de China, el resultado importa más allá del marcador. Los torneos juveniles como la Copa de la Paz se evalúan menos por los trofeos que por cómo los jugadores afrontan partidos ajustados, jugadas a balón parado y las exigencias físicas y mentales del fútbol internacional. Una victoria construida sobre un gol a balón parado y un esfuerzo defensivo disciplinado ofrece evidencia útil para el cuerpo técnico.
Vietnam se irá de Shenyang con sus propias lecciones. La disposición del equipo a atacar desde los córners mantuvo el partido vivo hasta los minutos finales, y la tarjeta roja fue el giro decisivo. Ambos equipos centran ahora su atención en los partidos restantes, con la clasificación del grupo aún muy igualada.
Para los jugadores, la mayoría todavía adolescentes con carreras en clubes y provincias por delante, la Copa de la Paz es una oportunidad poco frecuente de medirse fuera de China. Los partidos contra Vietnam y otros rivales regionales ayudan a los entrenadores a identificar quién puede dar el salto a la siguiente categoría de edad, y dan a los jóvenes una muestra del ritmo y la presión que les esperan en el fútbol internacional absoluto. La campaña de China continúa con la confianza que da una primera victoria.